Archivo3 enero, 2019

El objeto más popular esconde un nuevo paradigma

Si le hicieron creer que la única forma en que podíamos crecer como país era con una industria totalmente autosuficiente, o le dijeron que tenemos que tener una industria capaz de producir todos los componentes de un producto, le mintieron…

Ya lo he comentado en otros artículos, lo importante no es la fabricación del producto sino su diseño.

No solo porque el verdadero dinero está en las patentes, sino porque, además la forma en que se producen hoy en día ha cambiado revolucionariamente.

Pero no me malinterprete, no hablo de que no tenemos que tener industria. Me refiero a que tenemos que insertar nuestra industria en la forma en que se produce en el mundo. Y junto con la industria, tenemos que repensar nuestra forma de invertir.

La idea de que existen países que venden materias primas y otros que fabrican ha cambiado radicalmente. Ese paradigma ya no existe más ni tiene sentido en este mundo tan globalizado.

La mejor forma de entender de lo que hablo es mirar uno del elemento más utilizados, deseados y vendidos de todo el mundo. Si mira su dorso con detenimiento encontrará la siguiente frase:

“Diseñado en California, ensamblado en China”.

Esto es lo que anuncia el teléfono más vendido del mundo, el IPhone.

La palabra fundamental en todo esto es “ensamblado” ya que nos anuncia que ahí se juntan todas las piezas de una cantidad asombrosa de fabricantes de todo el mundo.

La cadena de suministros de Apple es tan grande que participan productos producidos en 43 países y en todos los continentes del planeta. Si queremos hilar fino y buscar el origen de cada componente, entonces estamos ante una situación aún más complicada.

Rastrear el verdadero origen de cada uno de los elementos es una tarea de alta complejidad.

Tomemos por ejemplo el chip A12, utilizado en los últimos modelos de la marca. Hablamos de un chip diseñado en California en las oficinas centrales de Apple, que luego se envía a Taiwán para que la firma TSMC los fabrique. Posteriormente viajan hasta Filipinas para realizar las pruebas finales y el empaquetado bajo la firma Amkor. Y, finalmente se lo integra al restante de todos los componentes al ensamblarse en China por la firma Foxconn o en Taiwán por la firma Pegatron.


Como vemos, es muy difícil si se quiere ser especificó, conocer el origen verdadero de los componentes.

Pero esto no se detiene aquí. Apple publica todos los años la lista de todos los proveedores que tiene, con el objetivo de que podamos conocer donde envía a fabricar los elementos que hacen a su producto.

Sin embargo, no se especifica de donde proviene cada uno de los componentes que la firma requiere. Solo se menciona el proveedor y la dirección, por lo que no se conoce que componente o componentes fabrica cada uno. E incluso hay componentes que pueden provenir de diferentes fabricantes. Así, por ejemplo, el modelo XS tiene memoria RAM producido por 3 empresas diferentes, SK Hynix, Samsung y Micron. Todas provenientes de lugares distintos.

Pero si a esta apertura de componentes queremos incluirles las materias primas necesarias para su producción, entonces estamos ante un mapa mucho más grande. Muchísimo más grande…

Los materiales modernos de ingeniería son considerablemente más complejos de lo que solían ser en el pasado. Suelen tener cerca de 80 elementos de la tabla periódica en su composición, lo que demuestra el nivel de complejidad del que hablamos. En el caso de los smartphones, hablamos de entre 60 y 70 elementos dentro de sus partes.


Lo que queremos destacar con estos ejemplos es que los productos que hoy consumimos son de fabricación mundial, y que la forma en que las empresas se insertan, es participando de una parte del proceso productivo. La mejor forma de hacerlo es mejorando algo existente dentro de este esquema, ya sea por costos o por una mejor tecnología.

La idea de producir enteramente un producto en un solo país o empresa está prácticamente desterrada de la economía mundial. Incluso esta desterrada la idea de que un país solo produce materias primas y otro país produce solo bienes industriales.

Esto tiene sentido si uno además piensa en la cantidad de piezas que se fabrican, y que lo más eficiente siempre es fabricar productos a gran escala para que los costos sean menores.

Por eso vemos esta producción a tan alta escala y en tantos lugares diferentes. Por citar un ejemplo, si se fabrican chips en una fábrica, lo más normal es que se fabriquen para un gran número diferente de dispositivos.

Como siempre trato de remarcar en mis notas, lo importante es no quedarse estancado y mirar hacia adelante.

No hay que enamorarse de una idea, hay que mirar lo que está pasando y pensar a futuro. En el mundo de hoy hay que evolucionar para estar en la vanguardia y no quedarse retrasado.

Pero hay algo adicional que vale la pena destacar en la nota y que encierra una forma interesante de buscar alternativas de inversión.

Esta idea de descomponer los proveedores de una gran marca, son una buena forma de encontrar empresas que se beneficien cuando alguno de sus clientes tiene buenas perspectivas a futuro. Parece lógico, pero no siempre es obvio para la mayoría de las recomendaciones de inversión que uno puede leer. Esto es un sello distintivo que realmente vale la pena y hace la diferencia.